Pescado para comer con moderación

Pescado para comer y evitar si tienes gota

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La gota es una forma compleja de artritis caracterizada por ataques repentinos y graves de dolor, hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en las articulaciones, a menudo afectando el dedo gordo del pie. Estos brotes debilitantes ocurren cuando los cristales de urato se acumulan en la articulación, resultado directo de niveles elevados de ácido úrico en la sangre. El ácido úrico es un subproducto natural de la descomposición de las purinas en el cuerpo, compuestos que se encuentran en todas las células, tanto dentro de nuestro cuerpo como en los alimentos que consumimos. Si bien las purinas son esenciales para diversas funciones corporales, consumir una dieta rica en alimentos con purinas puede contribuir significativamente a la hiperuricemia, la condición de tener demasiado ácido úrico. Para las personas que manejan la gota, las elecciones dietéticas, particularmente en lo que respecta al pescado y los mariscos, desempeñan un papel crucial en la prevención de brotes dolorosos.

Comprender el contenido de purinas de las diferentes variedades de pescado es fundamental para manejar la gota de manera efectiva. Si bien el pescado es ampliamente reconocido por sus nutrientes saludables para el corazón, incluidos los beneficiosos ácidos grasos omega-3, ciertos tipos contienen altos niveles de purinas que pueden exacerbar los síntomas de la gota. Los estudios han demostrado de manera convincente que una ingesta sustancial de alimentos ricos en purinas puede aumentar el riesgo de ataques recurrentes de gota en casi cinco veces. Esto subraya la necesidad crítica de una selección dietética cuidadosa. Por lo tanto, discernir qué pescados son seguros para consumir, cuáles deben comerse con moderación y cuáles es mejor evitar por completo se convierte en una parte indispensable de un plan integral de manejo de la gota. Esta guía proporciona recomendaciones claras y basadas en evidencia para ayudarle a navegar por estas opciones.

Pescados que SÍ se pueden comer

Para las personas que manejan diligentemente la gota, seleccionar pescado de la categoría de "bajo contenido de purinas" es una estrategia dietética fundamental. Estas variedades particulares contienen menos de 100 miligramos (mg) de purinas totales por cada porción de 100 gramos (g), lo que las convierte en opciones significativamente más seguras en comparación con sus contrapartes con mayor contenido de purinas. Incorporar estas opciones en su dieta puede ayudar a mantener niveles más bajos de ácido úrico, reduciendo así la probabilidad de un ataque de gota. Es importante recordar que incluso dentro de esta categoría, la moderación es clave para una dieta equilibrada, pero el bajo contenido inherente de purinas de estas opciones de mariscos ofrece una considerable flexibilidad para quienes padecen gota.

Estas opciones de mariscos con bajo contenido de purinas incluyen una diversa gama de exquisiteces que aún pueden ofrecer beneficios nutricionales sin elevar indebidamente el ácido úrico. Por ejemplo, las huevas de salmón, con un contenido notablemente bajo de 4 mg de purinas, presentan una opción prácticamente libre de riesgos. Los cangrejos de río, los calamares, la anguila ahumada, las ostras, el caviar y el cangrejo real también se encuentran cómodamente dentro de este umbral seguro de purinas. Comprender estos valores específicos empodera a las personas para tomar decisiones informadas, permitiendo el disfrute de los mariscos mientras se mitiga activamente el riesgo de brotes dolorosos de gota. Priorizar estas opciones puede contribuir significativamente a un mejor control de la gota a largo plazo.

Mariscos con bajo contenido de purinas

Huevas de salmón | 4 mg
Cangrejo de río | 60 mg
Calamares | 60 mg
Anguila ahumada | 78 mg
Ostra | 90 mg
Caviar | 95 mg
Cangrejo real | 99 mg
Contenido de purinas por 100 g

Pescados para comer con moderación

La mayoría de las variedades de pescado y mariscos caen en la categoría de "purinas moderadas", lo que significa que contienen entre 100 y 200 miligramos de purinas por cada porción de 100 gramos. Si bien no son tan bajos como las opciones "seguras", estos aún pueden ser disfrutados por personas con gota, siempre que su consumo sea cuidadosamente manejado. La clave para incorporar pescados con purinas moderadas en su dieta sin desencadenar un brote radica en un estricto control de las porciones y la frecuencia. Limitar las porciones a un tamaño apropiado y disfrutar de estas opciones solo unas pocas veces a la semana puede ser una estrategia efectiva para controlar los niveles de ácido úrico.

Estos pescados ampliamente disponibles, como el bacalao, el lucio, el lenguado, el eglefino y el salmón, ofrecen un excelente valor nutricional, incluidas proteínas y grasas beneficiosas. Por ejemplo, el salmón, a pesar de su contenido moderado de purinas de 170 mg, es una fuente rica de ácidos grasos omega-3 cruciales para la salud cardiovascular. Esta categoría también incluye opciones populares como las vieiras, el pulpo, la caballa, las almejas, el atún y el fletán. La integración exitosa de estos alimentos en una dieta compatible con la gota a menudo implica un enfoque equilibrado, donde sus beneficios nutricionales se sopesan frente a su contenido de purinas, y el consumo se ajusta según la tolerancia individual y la actividad de la gota.

Mariscos con contenido moderado de purinas

Langosta de roca | 102 mg
Bogavante de Maine | 108 mg
Bacalao | 109 mg
Lucio | 110 mg
Lenguado | 130 mg
Vieiras | 136 mg
Cangrejo de las nieves | 136 mg
Pulpo | 137 mg
Erizo de mar | 137 mg
Eglefino | 139 mg
Caballa | 145 mg
Almejas | 146 mg
Gamba marrón | 147 mg
Cangrejo | 152 mg
Atún | 157 mg
Carpa | 160 mg
Salmón | 170 mg
Fletán | 178 mg
Contenido de purinas por 100 g

Pescados a evitar

Para quienes manejan la gota, se recomienda encarecidamente evitar por completo o restringir severamente el consumo de pescado categorizado como "alto en purinas". Estas variedades contienen 200 miligramos o más de purinas por cada 100 gramos de pescado, lo que representa un factor de riesgo significativo para desencadenar ataques agudos de gota. La rápida descomposición de tales cargas elevadas de purinas en el cuerpo puede conducir a un aumento brusco en los niveles de ácido úrico, abrumando la capacidad de los riñones para excretarlo y, posteriormente, facilitando la formación de cristales de urato dolorosos en las articulaciones. Por lo tanto, la vigilancia para evitar estos pescados específicos es un componente crítico del manejo de la gota.

Entre los pescados que presentan mayor riesgo se encuentran el arenque, las anchoas, el bonito, la perca oceánica, la trucha y, notablemente, las sardinas y el espadín. Las sardinas, ya sean frescas o en aceite, demuestran niveles extremadamente altos de purinas, alcanzando hasta 490 mg por 100 g cuando están en aceite. Esta sustancial concentración de purinas las convierte en desencadenantes particularmente potentes de los brotes de gota. Si bien estos pescados pueden ofrecer beneficios nutricionales, el riesgo elevado de un ataque doloroso supera con creces cualquier ganancia potencial para alguien con gota. Priorizar la evitación de estas opciones ricas en purinas es un paso fundamental para minimizar la frecuencia y la gravedad de los síntomas de la gota.

Mariscos con alto contenido de purinas

Arenque | 210 mg
Arenque encurtido | 219 mg
Anchoa | 239 mg
Bonito | 211 mg
Perca oceánica | 241 mg
Atún en aceite | 290 mg
Trucha | 297 mg
Sardinas | 345 mg
Espadín | 345 mg
Sardinas en aceite | 490 mg
Contenido de purinas por 100 g

Consejos de cocina

Más allá de simplemente seleccionar el tipo correcto de pescado, el método de preparación juega un papel crucial en la influencia del contenido final de purinas de su comida. Las investigaciones indican que ciertas técnicas de cocción pueden reducir significativamente la cantidad de purinas presentes en los alimentos, ofreciendo una estrategia práctica para el manejo de la gota. Métodos como cocinar al vapor, hervir o escalfar son particularmente efectivos porque facilitan la transferencia de purinas del alimento al líquido de cocción. Este proceso de lixiviación elimina eficazmente una porción de estos compuestos antes del consumo, reduciendo así la carga total de purinas ingerida.

Hervir, en particular, ha demostrado una eficacia superior entre estos métodos. Los estudios han demostrado que hervir pescado como las sardinas durante solo tres minutos puede reducir sus niveles de purinas entre un 23% y un 41%. Esto sugiere que incluso para pescados con mayor contenido de purinas, si se consumen con moderación, una cocción adecuada puede mitigar parte del riesgo. Cocinar el pescado a temperaturas más bajas también parece ser beneficioso, contribuyendo aún más a la reducción de purinas. Por el contrario, los métodos de alta temperatura, como asar o freír, tienden a "encerrar" las purinas, lo que hace que el pescado sea más problemático para quienes sufren de gota. Deseche siempre el líquido de cocción del pescado hervido o al vapor, ya que contendrá las purinas lixiviadas.

Otro consejo práctico que puede disminuir drásticamente el riesgo de un ataque de gota, especialmente al consumir pescado marino, es quitar la piel antes de cocinar. La piel del pescado generalmente contiene la mayor concentración de purinas, lo que significa que su eliminación puede reducir notablemente la carga total de purinas en su porción. Este simple paso, combinado con métodos de cocción adecuados, proporciona un dúo poderoso para minimizar la ingesta de purinas del pescado. Al aplicar estas estrategias de cocción, las personas con gota pueden optimizar aún más sus elecciones dietéticas para apoyar niveles más bajos de ácido úrico y reducir la incidencia de brotes dolorosos.

Ácidos grasos omega-3

Los ácidos grasos omega-3 son celebrados por sus profundos beneficios para la salud, particularmente su papel en la promoción del bienestar cardiovascular y la posible reducción del riesgo de afecciones como ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares. La American Heart Association, reconociendo estos beneficios cruciales, recomienda consumir dos porciones de pescado por semana para asegurar una ingesta adecuada de estos ácidos grasos esenciales. Para las personas con gota, que a menudo enfrentan un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, incorporar alimentos ricos en omega-3 es muy deseable. Sin embargo, el desafío radica en equilibrar esta necesidad nutricional con la necesidad de controlar la ingesta de purinas.

Si bien gran parte del enfoque se centra en evitar las purinas, la investigación emergente está explorando el posible impacto positivo de los ácidos grasos omega-3 en la gota misma. Un estudio de 2019, aunque pequeño, indicó que consumir ácidos grasos omega-3 podría en realidad disminuir el número de brotes de gota. Si bien se necesita una investigación más extensa para confirmar de manera concluyente estos hallazgos, presenta una vía intrigante para una mayor investigación. Esto sugiere que los beneficios de los omega-3 podrían extenderse más allá de la salud cardíaca al manejo directo de la gota, añadiendo otra capa de complejidad a la planificación dietética para pacientes con gota.

Las variedades de pescado ricas en ácidos grasos omega-3 incluyen anchoas, arenque, caballa, bacalao negro, salmón, sardinas, atún rojo, lubina rayada y pescado blanco. Es fundamental tener en cuenta que muchos de estos también tienen un alto contenido de purinas, como se indica en las secciones "Pescados a evitar" o "Pescados para comer con moderación". Esto subraya la importancia de una selección cuidadosa y el control de las porciones. Por ejemplo, si bien el salmón es rico en omega-3, su contenido moderado de purinas significa que debe consumirse con moderación. Las personas con gota deben observar su respuesta personal a estos alimentos, ya que la gota se manifiesta de manera diferente en cada persona.

Por lo tanto, la estrategia implica priorizar las fuentes de omega-3 con bajo contenido de purinas siempre que sea posible, como el salmón cocido con moderación, o explorar alternativas como los suplementos de omega-3 derivados del aceite de pescado, que generalmente se purifican para eliminar las purinas. Siempre consulte con un profesional de la salud antes de agregar suplementos a su régimen. Equilibrar los importantes beneficios cardiovasculares de los omega-3 con las restricciones dietéticas necesarias para el manejo de la gota requiere un enfoque reflexivo e individualizado, asegurando que se satisfagan las necesidades nutricionales sin comprometer el control de la gota.

Resumen

El manejo eficaz de la gota requiere un enfoque meticuloso en las elecciones dietéticas, particularmente en lo que respecta al consumo de pescado. El objetivo principal es mantener bajos los niveles de ácido úrico, mitigando así el riesgo de ataques recurrentes de gota y preservando la salud de las articulaciones. Esto implica hacer distinciones informadas entre los tipos de pescado que generalmente son seguros para comer debido a su bajo contenido de purinas, aquellos que deben consumirse con moderación en porciones cuidadosamente controladas, y aquellos que es mejor evitar debido a sus niveles peligrosamente altos de purinas. Adherirse a estas pautas es una estrategia fundamental para prevenir brotes dolorosos y apoyar la integridad articular a largo plazo.

Más allá de la selección prudente de alimentos, adoptar técnicas de cocción específicas puede ayudar significativamente a reducir la ingesta de purinas del pescado. Hervir, escalfar o cocinar pescado al vapor son métodos muy recomendables, ya que ayudan eficazmente a lixiviar las purinas en el líquido de cocción, el cual debe ser desechado sistemáticamente. Además, quitar la piel del pescado marino antes de cocinarlo puede contribuir notablemente a una menor carga de purinas en su comida. Dado que la respuesta de cada individuo a los cambios dietéticos puede variar, un enfoque personalizado tanto en la elección de alimentos como en la preparación es crucial para obtener resultados óptimos. Consultar con un profesional de la salud o un dietista registrado puede proporcionar asesoramiento personalizado, optimizando su dieta para un control eficaz de la gota y una mejor calidad de vida.

Un mensaje de Verywell

ANITA C. CHANDRASEKARAN, MD, JUNTA DE EXPERTOS MÉDICOS
La modificación de la dieta es crucial en el tratamiento de la gota. Para algunas personas, eliminar los alimentos ricos en purinas, como los mariscos, podría evitar la necesidad de tomar medicamentos para reducir el ácido úrico. Para otros que requieren medicación, estos cambios pueden reducir la dosis de medicación necesaria y disminuir el riesgo de brotes recurrentes.

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