Qué comer en una dieta para la gota y alimentos a evitar

Qué Comer en una Dieta para la Gota y Alimentos a Evitar

La gota, una forma dolorosa de artritis, se caracteriza por ataques repentinos y severos de dolor, hinchazón, enrojecimiento y sensibilidad en las articulaciones, más comúnmente en el dedo gordo del pie. Estos brotes debilitantes ocurren cuando un exceso de ácido úrico en la sangre conduce a la formación de cristales de urato en forma de aguja dentro y alrededor de una articulación. El ácido úrico es un subproducto natural del metabolismo corporal de las purinas, que son compuestos químicos que se encuentran en muchos alimentos. El manejo eficaz de la gota implica no solo la medicación, sino también elecciones dietéticas estratégicas, centrándose en reducir la ingesta de alimentos ricos en purinas y promoviendo la capacidad del cuerpo para excretar ácido úrico.

Una dieta para la gota cuidadosamente elegida juega un papel fundamental en la prevención y mitigación de la frecuencia e intensidad de los ataques de gota. El objetivo principal es reducir los niveles de ácido úrico en el torrente sanguíneo, idealmente manteniéndolos por debajo de 6 mg/dl. Al tomar decisiones alimentarias informadas, las personas pueden impactar significativamente su condición, reduciendo la probabilidad de futuros brotes y aliviando la gravedad de los síntomas. La investigación demuestra consistentemente que la adopción de un plan de alimentación favorable para la gota puede conducir a mejoras tangibles en el manejo de esta condición crónica, mejorando la salud articular general y la calidad de vida.

Ensalada de pasta con verduras a la parrilla
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¿Qué alimentos son seguros para comer?

Para controlar eficazmente la gota, es crucial priorizar los alimentos bajos en purinas, ya que esto influye directamente en los niveles de ácido úrico en el cuerpo. Una dieta para la gota bien estructurada se centra en opciones ricas en nutrientes que pueden apoyar la salud general mientras trabajan activamente para reducir la frecuencia e intensidad de los brotes dolorosos. La incorporación de una variedad de estos alimentos seguros puede proporcionar nutrientes esenciales, ayudar a mantener un peso saludable —un factor conocido en el manejo de la gota— y promover la excreción eficiente de ácido úrico, fomentando un estado más estable y cómodo para quienes viven con gota.

Verduras: Durante muchos años, existió la idea errónea de que ciertas verduras, particularmente aquellas ricas en purinas, debían ser evitadas por las personas con gota. Sin embargo, la investigación contemporánea ha desmentido esta noción, indicando que incluso las verduras ricas en purinas como los espárragos, las espinacas y la coliflor no aumentan significativamente los niveles de ácido úrico ni el riesgo de un ataque de gota.2 De hecho, adoptar una amplia variedad de verduras es altamente beneficioso. Están repletas de vitaminas, minerales y fibra esenciales, lo que contribuye a una dieta equilibrada y ayuda a lograr o mantener un peso saludable, lo cual se asocia independientemente con un riesgo reducido de brotes de gota.

Productos lácteos: Incorporar productos lácteos bajos en grasa a tu dieta diaria puede ser una estrategia valiosa para manejar la gota. Los estudios han destacado que proteínas específicas encontradas en los lácteos pueden contribuir activamente a reducir los niveles de ácido úrico en el cuerpo.1 Optar por versiones bajas en grasa, como leche descremada, yogur bajo en grasa o queso cottage, ofrece un doble beneficio: estas opciones ayudan a mantener baja la ingesta de purinas al mismo tiempo que apoyan el control del peso. Mantener un peso saludable es primordial en el manejo de la gota, ya que el exceso de peso corporal puede exacerbar la condición y aumentar la probabilidad de brotes, haciendo de los lácteos una adición beneficiosa.

Tofu, granos integrales, frijoles y lentejas: Al seguir una dieta amigable para la gota, a menudo se recomienda reducir el consumo de carne y mariscos, pero es esencial asegurar una ingesta adecuada de proteínas. Las fuentes de proteínas de origen vegetal como el tofu, los granos integrales, los frijoles y las lentejas son excelentes alternativas, ayudando a las personas a cumplir las recomendaciones del Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) para la ingesta de proteínas, típicamente del 10% al 35% del total de calorías.3 Más allá de satisfacer las necesidades de proteínas, estos alimentos pueden ofrecer un efecto protector contra los ataques de gota.1 Su perfil nutricional, rico en fibra y otros compuestos beneficiosos, contribuye a la salud general y al control del peso, que son componentes vitales del manejo eficaz de la gota.

Cítricos: Si bien la investigación continúa ampliando nuestra comprensión, la evidencia sugiere que la vitamina C podría ser un componente nutricional efectivo para reducir la frecuencia de los brotes de gota.4 Los cítricos son fuentes abundantes de este nutriente vital, que desempeña un papel crucial en ayudar al cuerpo a eliminar eficientemente el ácido úrico. Al seleccionar opciones de cítricos como pomelo, naranjas o piña, es aconsejable elegir aquellas con menor contenido de fructosa, ya que este azúcar natural, cuando se consume en exceso, tiene el potencial de aumentar los niveles de ácido úrico. Esto hace que un enfoque consciente en la selección de frutas sea beneficioso para el manejo de la gota.

Cerezas: Investigaciones emergentes han arrojado luz sobre los notables beneficios del consumo de cerezas, incluido el jugo de cereza agria 100%, para reducir naturalmente los niveles séricos de ácido úrico.5 Estas frutas son ricas en antocianinas, potentes flavonoides conocidos por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Se cree que estos compuestos juegan un papel importante en la mitigación de la inflamación típicamente asociada con los ataques agudos de gota.6 La inclusión regular de cerezas o jugo de cereza agria en la dieta puede ser, por lo tanto, una medida deliciosa y proactiva para las personas que buscan reducir la intensidad y frecuencia de los brotes de gota, ofreciendo un complemento natural a otras estrategias de manejo.

Café: Para los entusiastas del café que manejan la gota, hay buenas noticias: el consumo moderado de café generalmente no eleva los niveles de ácido úrico e incluso puede contribuir a un riesgo reducido de desarrollar gota.7 Este hallazgo proporciona un contraste bienvenido con algunas otras bebidas que se sabe que empeoran los síntomas de la gota. Si bien aún se están explorando los mecanismos exactos, los compuestos del café parecen influir favorablemente en el metabolismo del ácido úrico. Por lo tanto, disfrutar de una taza de café regular, con moderación, puede seguir siendo parte de una dieta amigable para la gota sin preocuparse por exacerbar la condición.

Aguacates: Los aguacates son una excelente opción dietética para las personas que manejan la gota debido a su bajo contenido natural de purinas. Además, son una fuente rica en grasas monoinsaturadas y vitamina E, ambas con importantes propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Estos componentes son beneficiosos para ayudar a aliviar el dolor y la inflamación a menudo asociados con los ataques de gota. Además, las dietas abundantes en estos compuestos saludables se han relacionado con un riesgo disminuido de daño articular, ofreciendo un beneficio protector. Incorporar aguacates en sus comidas puede contribuir tanto al manejo de la gota como a la salud articular general.8

Agua: Mantenerse adecuadamente hidratado es una de las estrategias más simples pero más efectivas para manejar la gota. El agua es, sin duda, la mejor opción de bebida para esta condición. Consumir al menos ocho vasos de agua al día ayuda a los riñones a eliminar eficientemente el exceso de ácido úrico del cuerpo, previniendo su acumulación y la formación de cristales. La investigación indica que una ingesta alta y consistente de agua puede reducir la incidencia de ataques recurrentes de gota en un notable 46%.9 Esto enfatiza el papel crítico de la hidratación no solo para la salud general, sino específicamente para reducir activamente el riesgo y la gravedad de los brotes de gota.

Evitar estos alimentos

Para las personas que manejan la gota o aquellas en riesgo de desarrollarla, se sabe que ciertos alimentos y bebidas aumentan significativamente los niveles de ácido úrico y desencadenan brotes dolorosos. Un estudio fundamental reveló que una dieta rica en purinas podría aumentar el riesgo de ataques recurrentes de gota cinco veces entre aquellos con la condición. Por el contrario, se ha demostrado que reducir conscientemente la ingesta de estos alimentos ricos en purinas disminuye eficazmente el riesgo de tales ataques.11 Comprender y evitar estos culpables dietéticos específicos es una piedra angular del manejo eficaz de la gota, ayudando a mantener niveles estables de ácido úrico y prevenir episodios dolorosos.

Carnes rojas y despojos: Las carnes rojas suelen contener niveles más altos de purinas en comparación con las carnes blancas, lo que las convierte en una preocupación significativa para las personas con gota. El consumo constante de carnes rojas, incluyendo carne de res, venado y bisonte, se ha relacionado directamente con un mayor riesgo de ataques recurrentes de gota. Aún más potentes son los despojos, como el hígado, las mollejas, la lengua y el riñón, que son excepcionalmente ricos en purinas y deben limitarse o evitarse estrictamente.12 Estos alimentos contribuyen sustancialmente a la acumulación de ácido úrico, exacerbando la condición y potencialmente provocando brotes más frecuentes y severos.

Pescados de agua fría, mariscos: Aunque el pescado puede ser una parte saludable de muchas dietas, ciertos tipos de pescados de agua fría y mariscos son notablemente ricos en purinas y deben consumirse con moderación o evitarse por quienes manejan la gota. Ejemplos de pescados de agua fría a limitar incluyen atún, trucha, arenque, sardinas y anchoas. De manera similar, mariscos como camarones, ostras, cangrejo y langosta también son altos en purinas.13 Aunque algunos expertos sugieren que el consumo ocasional de tipos específicos de pescado podría ser beneficioso, la pauta general para el manejo de la gota se inclina hacia la limitación de estas opciones de mariscos ricos en purinas para ayudar a mantener los niveles de ácido úrico bajo control y prevenir los brotes.

Extracto de levadura: Muchos aderezos y aditivos alimentarios populares, como Marmite, Vegemite y Vitam-R, contienen extracto de levadura concentrado. Este ingrediente es particularmente problemático para las personas con gota porque es excepcionalmente rico en purinas. Las purinas en el extracto de levadura se metabolizan fácilmente en ácido úrico dentro del cuerpo, contribuyendo directamente a niveles elevados de ácido úrico. Para reducir eficazmente su riesgo de brotes de gota, es aconsejable revisar cuidadosamente las etiquetas de los alimentos y evitar los productos que enumeran el extracto de levadura entre sus ingredientes, minimizando así una fuente dietética significativa de purinas.14

Cerveza y licores: La mayoría de las bebidas alcohólicas generalmente se desaconsejan para las personas con una dieta para la gota, siendo la cerveza y los licores los que presentan los riesgos más significativos. Estos tipos de alcohol impiden específicamente la capacidad de los riñones para excretar ácido úrico, lo que lleva a su peligrosa acumulación en el torrente sanguíneo.15 Esta excreción deteriorada, combinada con el propio contenido de purinas del alcohol, crea una tormenta perfecta para desencadenar ataques de gota. Si bien el consumo moderado de vino no se ha asociado consistentemente con una mayor incidencia de gota,16 el consejo claro para la cerveza y los licores es limitarlos o evitarlos por completo para protegerse contra los brotes dolorosos.

Alimentos y bebidas azucaradas: Un desencadenante dietético importante para los brotes de gota proviene de los alimentos y bebidas con alto contenido de fructosa, especialmente aquellos que contienen jarabe de maíz con alto contenido de fructosa.17 El metabolismo de la fructosa en el cuerpo conduce directamente a la producción de purinas, lo que a su vez eleva los niveles de ácido úrico. Es crucial limitar o evitar las bebidas azucaradas como los refrescos y los zumos de frutas, así como los productos procesados con alto contenido de azúcar, como las frutas enlatadas, las barritas de cereales, los donuts, los pasteles, los dulces y muchos cereales para el desayuno. Estar atento a los azúcares ocultos en los alimentos procesados puede contribuir significativamente a un mejor control de la gota.

Pan blanco y miel: Los carbohidratos refinados, como el pan blanco, el arroz blanco, las galletas y los pasteles, se digieren y absorben rápidamente por el cuerpo. Esta rápida absorción puede conducir a un fuerte aumento en los niveles de azúcar en la sangre, lo que se ha demostrado que eleva posteriormente los niveles de ácido úrico.18 Por lo tanto, es aconsejable para las personas con gota minimizar su ingesta de estos carbohidratos refinados. Además, si bien la miel es un edulcorante natural, es notablemente alta en fructosa. Cuando el cuerpo procesa la fructosa, genera purinas, lo que contribuye a la carga total de ácido úrico.19 Optar por granos integrales y edulcorantes alternativos puede ser un enfoque más beneficioso para el manejo de la gota.


Alimentos recomendados

  • Verduras
  • Productos lácteos
  • Tofu
  • Granos integrales
  • Frijoles y lentejas
  • Aceites de origen vegetal
  • Cítricos
  • Cerezas o jugo de cereza 100%
  • Café
  • Aguacates

Alimentos a evitar

  • Carnes rojas
  • Vísceras
  • Pescados de agua fría
  • Algunos mariscos
  • Extracto de levadura
  • Cerveza, licores
  • Alimentos y bebidas azucaradas
  • Pan blanco
  • Miel

Algunas personas con gota consideran tomar un suplemento de vitamina C. Es crucial consultar con su médico para determinar si la suplementación es necesaria y si se alinea de forma segura con su dieta y régimen de medicación existentes.

Ejemplo de menú en la dieta para la gota

Diseñar una dieta para la gota bien equilibrada implica seleccionar conscientemente alimentos bajos en purinas al mismo tiempo que se apoya el mantenimiento de un peso saludable. Este enfoque no solo ayuda a controlar los niveles de ácido úrico, sino que también proporciona los nutrientes necesarios para el bienestar general. El menú de un día típico, elaborado con estos objetivos en mente, podría incluir una variedad de opciones nutritivas y deliciosas que cumplen con las pautas de manejo de la gota, demostrando que una dieta terapéutica también puede ser satisfactoria y variada.

Para el desayuno, un abundante tazón de avena sirve como una excelente base baja en purinas, ofreciendo energía sostenida y fibra. Esto puede complementarse con una porción de cerezas frescas, conocidas por sus propiedades reductoras de ácido úrico, y una porción de queso cottage bajo en grasa para obtener proteínas. También se puede incluir una taza moderada de café. El almuerzo podría incluir un crujiente wrap de lechuga, proporcionando una comida ligera pero saciante. Los rellenos podrían incluir tofu sazonado para proteínas de origen vegetal, una mezcla de vegetales coloridos y arroz integral para carbohidratos complejos, asegurando una comida de mediodía equilibrada y satisfactoria.

La cena podría incluir pasta de trigo integral, una alternativa más saludable a los cereales refinados, cubierta con una sabrosa salsa con queso mozzarella para un componente lácteo bajo en grasa y abundante brócoli para fibra y nutrientes adicionales. Esta combinación proporciona una comida reconfortante y nutritiva. Para concluir la comida del día, una refrescante ensalada de frutas cítricas ofrece un final dulce y ácido, repleta de vitamina C para ayudar en la excreción de ácido úrico. Si bien este menú sirve como una guía útil, está diseñado para ser adaptable. Las personas que siguen dietas vegetarianas, veganas o sin gluten pueden ajustar fácilmente estas sugerencias para adaptarse a sus programas dietéticos específicos, lo que demuestra la flexibilidad inherente a un plan de alimentación amigable para la gota.

Es importante señalar que, si bien la dieta para la gota enfatiza la limitación de ciertos pescados, algunos expertos, incluidos los de la Arthritis Foundation, reconocen que el consumo ocasional de tipos específicos de pescado puede ofrecer beneficios.13 Sin embargo, las personas que se adhieren a una dieta pescetariana o mediterránea podrían encontrar las estrictas limitaciones en el pescado desafiantes y podrían requerir una orientación más personalizada. Se recomienda encarecidamente trabajar en estrecha colaboración con su proveedor de atención médica o un nutricionista registrado con experiencia en el manejo de la gota. Ellos pueden ayudarle a crear un plan de alimentación personalizado y, a menudo, sugieren llevar un diario de alimentos para identificar cualquier desencadenante dietético específico que pueda aumentar su riesgo de un ataque de gota, optimizando su estrategia de manejo.

Otras formas de manejar los brotes de gota

Si bien una dieta estratégica es la piedra angular del manejo de la gota, suele formar parte de un plan de tratamiento más amplio e integral destinado a reducir la frecuencia y la gravedad de los brotes. Los proveedores de atención médica a menudo recomiendan un enfoque multifacético que integra cambios dietéticos con otras modificaciones esenciales del estilo de vida y, cuando sea necesario, intervenciones médicas. La adopción de estas estrategias adicionales puede mejorar significativamente la eficacia del manejo de la gota, lo que lleva a mejores resultados a largo plazo y una mejor calidad de vida para las personas que viven con esta desafiante condición.

Pérdida de peso: Mantener un peso saludable es un componente crítico del manejo de la gota. Los estudios demuestran consistentemente que lograr y mantener un índice de masa corporal saludable puede reducir significativamente la frecuencia de los brotes de gota.1 Sin embargo, es crucial abordar la pérdida de peso con juicio. La pérdida de peso rápida, a menudo asociada con las "dietas de choque", puede paradójicamente desencadenar un ataque de gota al causar un aumento repentino en los niveles de ácido úrico debido al metabolismo acelerado de las purinas.20 Por lo tanto, un enfoque gradual y sostenible para la pérdida de peso, guiado por profesionales de la salud, es la estrategia más efectiva y segura para las personas con gota.

Ejercicio: La actividad física regular ofrece numerosos beneficios para las personas con gota, incluida la mejora de la función articular y la ayuda para mantener un peso objetivo. Participar en ejercicio constante y moderado puede mejorar la movilidad general y reducir la tensión en las articulaciones afectadas por la gota. Sin embargo, es importante hacer ejercicio con precaución. La actividad física extenuante o excesiva a veces puede hacer más daño que bien, particularmente si conduce a la deshidratación. La deshidratación es una preocupación significativa, ya que puede concentrar el ácido úrico en la sangre y potencialmente desencadenar un ataque de gota.21 Por lo tanto, equilibrar los niveles de actividad con una hidratación adecuada es clave para un ejercicio beneficioso para la gota.

Medicamentos: Para un alivio inmediato del dolor agudo y la inflamación de los síntomas de la gota, su proveedor de atención médica puede recomendar medicamentos específicos. Los antiinflamatorios no esteroides (AINE) con receta médica, como el ibuprofeno o el naproxeno, se recetan con frecuencia para reducir rápidamente la inflamación durante un brote. En casos de dolor intenso o persistente, también se pueden recomendar inyecciones de corticosteroides directamente en la articulación afectada para proporcionar un alivio rápido y ayudar a resolver el ataque.22 Estos medicamentos son herramientas vitales en el manejo de los síntomas agudos de la gota, trabajando en conjunto con las modificaciones dietéticas y de estilo de vida para una atención integral.

Puntos clave

  • El manejo eficaz de la gota implica la adopción de una dieta baja en purinas, centrándose principalmente en alimentos de origen vegetal y granos integrales, para ayudar a controlar los niveles de ácido úrico y reducir los brotes.
  • Es crucial evitar conscientemente los alimentos y bebidas conocidos por ser ricos en purinas, como las carnes rojas, tipos específicos de alcohol (especialmente cerveza y licores) y varios dulces azucarados, ya que estos pueden exacerbar significativamente los síntomas de la gota.
  • Más allá de las modificaciones dietéticas, la incorporación de otros enfoques estratégicos, como mantener un peso saludable, participar en ejercicio regular y apropiado, y utilizar medicamentos recetados cuando sea necesario, son componentes vitales para aliviar los brotes de gota y mejorar el bienestar general.

Una palabra de Verywell

Si bien adherirse diligentemente a una dieta baja en purinas es una estrategia poderosa para manejar la gota, es importante entender que no es una cura definitiva para la afección. Sin embargo, el manejo dietético constante puede reducir significativamente el riesgo de brotes dolorosos de gota y, en muchos casos, puede disminuir la dependencia de medicamentos recetados. Para las personas que inician un nuevo plan de alimentación para la gota, trabajar en estrecha colaboración con un nutricionista calificado puede proporcionar un apoyo invaluable, orientación y estrategias personalizadas, haciendo que la transición sea más fluida y efectiva para lograr un control de los síntomas a largo plazo.

— ANITA C. CHANDRASEKARAN, MD, JUNTA DE EXPERTOS MÉDICOS

22 Fuentes

Verywell Health utiliza únicamente fuentes de alta calidad, incluidos estudios revisados por pares, para respaldar los hechos de nuestros artículos.

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